La carne roja suele ser señalada como una villana del aumento de peso. Pero, ¿qué dicen realmente los estudios sobre esta relación? La respuesta depende del tipo de carne, de la cantidad consumida y del contexto alimentario en general.
Las personas con hipertensión suelen escuchar que la carne roja está prohibida. Pero la ciencia distingue entre carne fresca y procesada, y esa diferencia cambia completamente la respuesta.
La idea de que comer carne provoca infartos se ha convertido en un lugar común. Pero, ¿qué dice la ciencia sobre esta relación? La respuesta exige ir más allá de los titulares.