Un estudio con 2.777 animales mostró que, combinado con un protocolo de bienestar nutricional, el producto incrementó en 7,26 kg el peso de la canal por animal en 110 días de confinamiento.
Una medida simple que reduce la exposición del ganado al estrés térmico hasta en un 85 %, disminuye la necesidad de consumo de agua y permite que la energía se destine al aumento de peso.