La Unión Europea, Estados Unidos y el Codex Alimentarius adoptan enfoques diferentes, pero parten del mismo principio: rastrear antes de nutrir.
No toda la carne necesita tabla nutricional ni advertencias de “alto en grasa”. En Brasil, el etiquetado distingue los alimentos frescos de los productos procesados.
Antes de llegar a la mesa, la carne pasa por un riguroso proceso en el que se controlan factores físicos, químicos y microbiológicos, pero las prácticas de conservación y almacenamiento deben continuar en casa.
Estudios a largo plazo señalan que, además de mejorar la calidad de los nutrientes presentes en los cortes, el ganado criado a pasto también contribuye al mantenimiento del medio ambiente y genera valor de mercado, especialmente en el segmento de cortes premium.
Entienda la importancia de la certificación en la ganadería moderna, cómo garantiza la seguridad del producto y eleva el estándar de sostenibilidad desde la hacienda hasta el consumidor.
Única carne con Indicación de Procedencia Geográfica en el continente americano, Río Grande del Sur amplía su protagonismo con reconocimiento internacional y avances en sostenibilidad.