La geopolítica, los cambios regulatorios y las tendencias en el comportamiento del consumidor están transformando la dinámica del mercado ganadero global.
Las salvaguardias europeas y chinas imponen desafíos adicionales al mercado brasileño, pero no de manera irreversible. Aún se pueden mover algunas piezas para colocar al país en una posición más favorable.
La productividad, la sostenibilidad y la innovación conforman el modelo que permite al país competir en los mercados globales premium.
Las salvaguardias previstas en el texto europeo pueden limitar los beneficios esperados y presionar las exportaciones de carne bovina en los primeros años de vigencia.
Con récords de exportación y nuevas tensiones comerciales, Brasil amplía su presencia en el mercado global de carne bovina y redefine su estrategia para diversificar destinos y agregar valor.
Uno de los mercados más exigentes para la carne de res, Japón pasa a considerar a Brasil como posible proveedor. Además del potencial comercial, el movimiento consolida el posicionamiento de la carne brasileña en el mercado externo.
El país tiene la oportunidad de mostrar en la conferencia climática que la ciencia, la tecnología y las prácticas de bajo carbono ya hacen del agro parte de la solución climática.