Las alimentaciones sintéticas están siendo sustituidas por opciones naturales para mejorar las cualidades nutricionales de los animales. El ganado alimentado a pasto tiende a presentar un mayor contenido de omega-3 y un mejor perfil de ácidos grasos en comparación con animales terminados en confinamiento con piensos a base de cereales y raciones industrializadas.
Una revisión citada en el briefing de ScienceDirect señala que esto se debe a las diferencias en la dieta y en el metabolismo lipídico de los animales. Al tratarse de la alimentación habitual del ganado en la naturaleza, tiende a producir reacciones positivas más pronunciadas que las soluciones concentradas.
Ganado a pasto y calidad nutricional de la carne
La relación entre el manejo alimentario y la calidad de la carne ha atraído la atención tanto de consumidores como de investigadores. Existe evidencia de que la dieta basada en leguminosas, raigrás, trébol y cornichón, además de aumentar la proporción de ácidos grasos omega-3 en la grasa intramuscular, también eleva los niveles de ácido linoleico conjugado (CLA) y de antioxidantes.
Además, la carne de los animales tiende a presentar menor grasa total, así como menos grasas saturadas. La revisión citada reporta valores medios de omega-3 de 15,2% de la grasa total en animales a pasto — frente al 12% a 12,9% en sistemas con ensilado o pienso concentrado.
¿Por qué el pasto cambia el perfil lipídico?

La diferencia tiene base fisiológica: las forrajeras ricas en hojas verdes contienen precursores de ácidos poliinsaturados y carotenoides que se incorporan al tejido adiposo de los animales. Además, el metabolismo ruminal convierte algunos ácidos grasos del pasto en isómeros beneficiosos, como el trans‑vacénico, precursor del CLA, y favorece un mayor contenido de omega-3 por gramo de grasa.
Estos efectos se consideran consistentes en diferentes razas y regiones, aunque la magnitud varía según la especie de forraje, el tiempo de terminación y el manejo de los animales.
Un estudio publicado por Springer Nature diferencia los perfiles de ácidos grasos y de antioxidantes entre el ganado alimentado a pasto y al cereal: a lo largo de tres décadas, los investigadores concluyeron que la alimentación natural es el mejor camino para aprovechar al máximo todas las propiedades de la carne.
Beneficios para la salud humana
Los omega-3 y el CLA se asocian directamente con efectos cardioprotectores y antiinflamatorios. Es importante mencionar que la contribución de la carne a la ingesta total de estos nutrientes depende directamente de la porción consumida y del contenido de grasa del corte.
Los consumidores que buscan productos con un perfil lipídico más favorable frecuentemente prefieren carnes etiquetadas como grass‑fed (o pasture‑raised), como la línea Cabaña Las Lilas, de Minerva Foods, lo que también influye en el mercado y en el precio final. Los precios de estos cortes tienden a ser más altos; sin embargo, un estudio de AgEcon revela que los consumidores están dispuestos a pagar más por carnes de mejor calidad.
El ganado alimentado a pasto no se refiere solo a los beneficios nutricionales: las prácticas de manejo diferenciadas pueden favorecer la biodiversidad, el reciclaje de nutrientes y el secuestro de carbono en el suelo. Es decir: además de los beneficios al consumir la carne, se preserva la naturaleza, lo que también influye en la salud y la calidad de vida de quienes forman parte de esos ecosistemas.
Fuentes de referencia:
- Animal board invited review: The contribution of red meat to adult nutrition and health beyond protein – ScienceDirect
- A review of fatty acid profiles and antioxidant content in grass-fed and grain-fed beef | Nutrition Journal
- Understanding Markets for Grass-Fed Beef: Taste, Price, and Purchase Preferences



