Los consumidores y los importadores son cada vez más exigentes respecto a los productos que llegan a las mesas. Buscan no solo sabor y calidad, sino también carnes con atributos especiales relacionados con la sostenibilidad, la salud y el bienestar animal.
De acuerdo con la consultora Future Market Insights, el mercado global de carne grass fed (animales alimentados exclusivamente con pastos naturales o cultivados) debe crecer de US$ 13,5 mil millones en 2025 hasta US$ 21 mil millones en 2035. Esto representa una tasa media anual del 4,5%. El avance refleja la demanda creciente por productos más naturales, sin la presencia de antibióticos y hormonas.
Otro estudio de Technavio también hizo previsiones optimistas: se espera un aumento de US$ 3,23 mil millones en la demanda de estos productos entre 2025 y 2029. Según especialistas, este movimiento está impulsado por consumidores dispuestos a pagar más por carnes que ofrezcan beneficios nutricionales superiores y estén alineadas con valores ambientales.
Principales características de la carne grass fed
El ganado consume pasto y forrajes durante toda su vida, sin suplementación significativa con granos. Así, el perfil nutricional de los animales presenta un mayor contenido de ácidos grasos omega-3 y más CLA (ácido linoleico conjugado), compuesto asociado a beneficios metabólicos. Los cortes también tienden a ser más magros, con menos grasa intramuscular, según explica el portal DrMénchon.
Como no se utilizan hormonas o estas se reducen drásticamente, el ciclo de producción es más largo que el de animales alimentados con granos y suplementaciones especiales. Esto da como resultado carnes con sabor más intenso y menor grasa total.
Además, las prácticas de manejo en pastos reducen la huella de carbono y favorecen la regeneración del suelo.
El papel de los importadores y del comercio minorista
Los importadores y los minoristas son los protagonistas de este movimiento. En Estados Unidos y en supermercados de Europa, las secciones de carnes certificadas y de nicho han crecido como respuesta a la demanda de consumidores que buscan transparencia en la cadena productiva. Según Technavio, el segmento de venta minorista indirecta (supermercados y distribuidores) concentra la mayor parte de las ventas de carne grass fed.
Esto refuerza el papel del comercio minorista como eslabón estratégico entre productores y consumidores, al atender a clientes que buscan cortes especiales alineados con buenas prácticas de bienestar animal y sostenibilidad.
Oportunidades para Brasil

Como uno de los principales exportadores de carne bovina del mundo, Brasil tiene una posición estratégica para atender esta demanda. Líneas de productos certificados —como orgánicos y grass fed— han sido ampliadas por empresas como Minerva Foods, que ven en este movimiento una forma de agregar valor y conquistar mercados premium.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destaca que la trazabilidad y la adopción de protocolos sostenibles son cada vez requisitos más importantes para acceder a mercados internacionales. Esto significa que el manejo, aunque no sea el tema central, se convierte en una respuesta técnica indispensable para cumplir las exigencias globales.
Además, el informe oficial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) indica que el consumo de alimentos sostenibles es una tendencia irreversible. Se proyecta que, hasta 2030, este segmento de mercado crecerá de forma continua, impulsado tanto por políticas públicas como por la concienciación de los consumidores.
Teniendo en cuenta que Brasil se ha adelantado a las tendencias globales, como el proyecto piloto sino-brasileño de trazabilidad bovina, los consumidores más exigentes tendrán mayor facilidad para encontrar productos de calidad en supermercados y carnicerías. Esto se debe a un amplio proceso de adecuación de la cadena productiva, que busca atender al mercado externo y, al mismo tiempo, elevar la calidad de lo que se consume en el país.
Para reforzar este diferencial en el caso de los productos grass fed, la guía de Minerva Foods destaca atributos de la marca. Los cortes proceden exclusivamente de razas británicas, criadas sueltas en pastos naturales, lo que resulta en una carne de textura marcada, ternura diferenciada y sabor auténtico. La alimentación exclusivamente a pasto confiere además una grasa ligeramente amarillenta, reflejo de los betacarotenos presentes en la vegetación, característica valorada en mercados premium y asociada al origen y la calidad del producto.




