Hasta 2032 todo el rebaño bovino brasileño deberá estar rastreado individualmente

El Plan Nacional de Identificación Individual de Bovinos y Búfalos (PNIB) busca garantizar el cumplimiento de los requisitos internacionales para mitigar los impactos ambientales y asegurar la seguridad alimentaria.

Por Rafael Motta el 5 de enero, 2026

Actualizado: 05/01/2026 - 11:49


Para garantizar la máxima calidad de la carne bovina, así como el cumplimiento de procesos de sostenibilidad, existen dispositivos modernos que permiten el control individualizado de cada animal. Ampliar y consolidar estos instrumentos es uno de los objetivos del Plan Nacional de Identificación Individual de Bovinos y Búfalos (PNIB), lanzado oficialmente el 17 de diciembre de 2024.

Según el Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mapa), el plan fue desarrollado “para fortalecer la trazabilidad en la cadena productiva de carne y leche en Brasil, atendiendo las demandas por seguridad alimentaria y control sanitario”. Esto se debe a que el sistema actual, basado en lotes, no es tan eficiente para, por ejemplo, detectar posibles enfermedades y plagas con la debida antelación, lo que puede comprometer la calidad de vida de los animales y, en consecuencia, de los cortes que llegan a las carnicerías y supermercados.

Se trata también de una forma de aumentar la competitividad frente al mercado internacional, ya que mercados como la Unión Europea y China presionan a los actores por carne que no provenga de regiones con historial de  deforestación —lo que podría garantizarse más fácilmente con la monitorización de los animales de punta a punta.

Principales impactos del PNIB en la producción

Con frecuencia, la carne bovina se asocia a una de las mayores fuentes de emisión de gases de efecto invernadero (GEI), y la deforestación ilegal vinculada a la ganadería es uno de los principales blancos de críticas.

Para ayudar a revertir ese escenario, en 2024 se anunció un plan piloto entre China y Brasil para hacer la producción de carne bovina más sostenible, según una reportaje de Forbes. Para ello, se está desarrollando una plataforma transfronteriza que garantiza transparencia en la cadena de suministro de carne y derivados.

Ambos países coincidieron en que el mejor camino es el desarrollo de una metodología global unificada. También puede colaborar en la lucha contra la falsificación de carne bovina, muchas veces asociada a la búsqueda de precios más bajos en detrimento de los cuidados necesarios con el medio ambiente.

Esto también hará que Brasil se ajuste al Reglamento Europeo sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR), que exige trazabilidad geográfica precisa para las carnes importadas, prohibiendo productos asociados a áreas donde hubo deforestación después del 31 de diciembre de 2020.

La iniciativa permitirá que las exportaciones nacionales se adecúen a las exigencias ecológicas requeridas por sus principales mercados, además de prevenir brotes de enfermedades que podrían comprometer la salud de los consumidores a largo plazo. Es, por tanto, también un instrumento para ampliar la seguridad alimentaria, además de contribuir al bienestar animal.

¿Cómo se implementará el PNIB?

En total, se ejecutarán cuatro etapas hasta 2032. La primera, iniciada en julio de 2025, se refiere a la creación de la Base Central de Datos nacional. Esta plataforma será responsable de almacenar e integrar en tiempo real los datos de identificación de los animales, incluida la ubicación, el historial sanitario y los movimientos.

La segunda etapa, que deberá concretarse hasta diciembre de 2026, exige que los Órganos Ejecutores de Sanidad Agropecuaria (OESAs) estatales adapten sus sistemas para garantizar la interoperabilidad con la base nacional de datos. Para ello, los estándares de formatos, protocolos de comunicación y seguridad de la información deberán alinearse durante ese período.

Entre enero de 2027 y diciembre de 2029, los animales que participen en manejos sanitarios (como la vacunación contra la brucelosis) o que estén en protocolos privados homologados por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mapa) deberán ser identificados individualmente. Cabe mencionar que la movilización de animales no identificados seguirá permitida, salvo en los casos citados anteriormente.

Finalmente, el proceso de identificación obligatoria se ampliará entre 2030 y 2032, alcanzando a todo el rebaño nacional. Todos los animales deberán estar debidamente registrados en el sistema antes de la primera movilización; los estados que ya hayan concluido las etapas anteriores podrán anticipar este requisito.

A partir del 1 de enero de 2033, quedará prohibida la movilización de bovinos y búfalos no identificados. El detalle puede consultarse en la Portaria SDA/MAPA nº 1.331, publicada en el Diario Oficial de la Unión (DOU).


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