Luciana Haddad: liderazgo en la medicina de alta complejidad y voz activa por la equidad en la ciencia

Especialista en trasplantes y expresidenta de la Asociación Brasileña de Trasplante de Órganos (ABTO), construyó su carrera en un entorno históricamente masculino. Hoy amplía el acceso a la ciencia defendiendo que las niñas puedan ocupar cualquier espacio.

Por Marcia Tojal el 6 de marzo, 2026

Actualizado: 06/03/2026 - 13:49


Durante años, Luciana Haddad era la primera en llegar y la última en irse del hospital. “Nunca decía que no”, dijo en entrevista para el portal My Minerva Foods. En un entorno mayoritariamente masculino, creía que tenía que hacer más para ser tratada como igual.

El cambio llegó con la maternidad. “Solo me di cuenta de que decía que sí a todo cuando tuve a mi hijo.” A partir de entonces, el desafío, acompañado de autoexigencia, pasó a ser otro: decir no al trabajo o al hijo.

Ese punto de inflexión ayuda a entender la trayectoria de la médica especialista en trasplantes que hoy suma casi 30 años como investigadora, además de ser expresidenta de la Asociación Brasileña de Trasplante de Órganos (ABTO).

Crecer en un entorno masculino

Equipo de cirujanos realizando una cirugía especializada, con enfoque en la experiencia de Luciana Haddad en procedimientos quirúrgicos
Luciana Haddad (Foto: Archivo Personal)

Formada en cirugía y luego en cirugía digestiva, Luciana inició la carrera en un escenario en el que era la única mujer entre residentes. “Casi no había asistentes.” Ella recuerda situaciones que hoy serían inaceptables: comentarios como “lindita”, intentos de cercanía física y frases como “¿vas a llorar?”, que reforzaban la idea de que las mujeres serían más frágiles o emotivas, eran recurrentes. “Cosas que si ocurrieran hoy quizá no pasarían sin una denuncia.”

Cuando empezó, las mujeres en posiciones de liderazgo eran aún más raras. “Hemos visto cada vez más, es importante traer este ejemplo, pero todavía son minoría”, destaca ella.

Alto rendimiento y límites

Para ser reconocida, Luciana adoptó una estrategia clara: excelencia máxima y alta disponibilidad. “Creía que era la única forma de ser considerada igual.” Esto significaba asumirlo todo. “Incluso abusaron de mí en ese sentido.” Con el tiempo, percibió que ese modelo no era sostenible. “También tenemos que saber ubicarnos y poner límites.”

Referencias que demostraron que era posible

Entre sus inspiraciones está Angelita Gama, cirujana coloproctóloga, investigadora en la Universidad de São Paulo (USP), primera médica cirujana de América Latina en recibir la medalla Bigelow, que homenajea a un cirujano cuya trayectoria representa una contribución destacada al progreso científico y a la enseñanza de la cirugía, además de ser la única mujer entre los 34 ya premiados. Luciana acompañó sus últimos años de actuación y describe la experiencia como un privilegio.

En casa, los ejemplos también eran fuertes: madre médica, profesionalmente activa, y abuela profesora, independiente. “Yo ya tenía esa visión de que no era fácil, pero era posible.”

Maternidad, generación y cambio cultural

Hijos de Luciana Haddad, con ropa casual y bicicletas, en un escenario con árboles y una valla metálica al fondo.
Luciana Haddad (Foto: Archivo Personal)

Madre de una niña de 16 años y un niño de 14, Luciana percibe diferencias generacionales. “Mi hija ya nació en este mundo donde las mujeres ya se ven diferentes, feministas, independientes.”

Al mismo tiempo, Luciana Haddad reconoce la necesidad de educar a los niños frente a un “machismo estructural” aún presente. Para ella, la transformación pasa por la asociación: “Necesitamos unirnos. Teniendo a los hombres como compañeros, no como enemigos”. Pero también destaca la importancia de las alianzas entre las propias mujeres, yendo en contra de un historial social en el que las mujeres eran instigadas a competir y defender sus territorios. “Hubo hombres que decían que no se podían tener más mujeres en el equipo… Hoy trabajo con un montón de mujeres y es estupendo.”

Del hospital a las redes: Luciana Haddad acerca la ciencia a la gente

Luciana sigue actuando en el servicio de trasplantes del Hospital das Clínicas de la Facultad de Medicina de la USP, además de la carrera académica como profesora e investigadora.

En los últimos tres años, comenzó a invertir en la divulgación científica mediante el canal FalaLu en Instagram y YouTube. La decisión surgió durante la pandemia de Covid-19, cuando empezó a producir videos explicativos y compartirlos en las redes sociales. Luego amplió los temas a actividad física, alimentación, hábitos de salud y calidad de vida. “Muchas veces la información está aquí en la Academia, pero si no se convierte en algo que ayude la vida de las personas, no tiene sentido.” Para ella, la ciencia es mesurada y debe explicarse con equilibrio.

Un mensaje para las niñas

Al hablar con niñas interesadas en la ciencia, Luciana es directa: “Es un universo apasionante. No existe aburrimiento, no falta desafío”. Como mensaje general, es categórica: “Las niñas pueden hacer lo que quieran. El mundo es cada vez más nuestro.” Aún hay barreras, pero, para ella, la unión fortalece el camino y el desafío es combustible para llegar más lejos.

Leer más: Protagonismo femenino en el agro: de la gestión a la ciencia, una transformación en curso


Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.