En un panel realizado durante la COP30 en Belém, Pará, especialistas explicaron cómo el agronegocio debe incorporar nuevas tecnologías para optimizar resultados y garantizar los cuidados necesarios de los respectivos ecosistemas locales.
Uno de los mercados más exigentes para la carne de res, Japón pasa a considerar a Brasil como posible proveedor. Además del potencial comercial, el movimiento consolida el posicionamiento de la carne brasileña en el mercado externo.
Los especialistas señalan que el sector necesita pasar por cambios sustanciales en sus modelos de negocio. Una iniciativa del gobierno federal propone crédito sostenible para ganaderos interesados en escalar la producción sin causar impactos al medio ambiente.
Las estimaciones indican que el mercado global de carne de res grass-fed debería crecer de forma sustancial entre 2025 y 2035. La sostenibilidad, el bienestar animal y la percepción de un producto más saludable están directamente relacionados con este fenómeno.
El Plan Nacional de Identificación Individual de Bovinos y Búfalos (PNIB) busca garantizar el cumplimiento de los requisitos internacionales para mitigar los impactos ambientales y asegurar la seguridad alimentaria.
Las entidades ayudan en la capacitación y la implementación de drones en la ganadería, lo que permite optimizar la producción y la sostenibilidad, pero los costos pueden ser una barrera para los pequeños productores.
Alrededor del 25 % de todas las exportaciones agrícolas del mundo proceden de Brasil; la tecnología blockchain promete impulsar aún más el negocio.
Las prácticas modernas de ganadería bovina han dado lugar a una mejora económica del 96 % de los productores locales y a una mayor seguridad alimentaria del 95 % de ellos.
Con innovación y vanguardia técnica, la ganadería brasileña tiene el potencial de atender la creciente demanda mundial de proteínas.
Herramientas como el big data, las fintech agrícolas y los nuevos instrumentos de crédito reducen los riesgos, amplían el acceso a la financiación y hacen que la producción de alimentos sea más sostenible.
De la granja al plato, la calidad de la carne de res nace de la manipulación genética, del bienestar animal, del manejo responsable, del control sanitario y de procesos que preservan la ternura, el sabor y la seguridad.
Herramienta crea oportunidades financieras para quienes adoptan prácticas regenerativas y reducen emisiones en el campo.