Salvaguardas agrícolas aprobadas en la UE exponen desafíos en el acuerdo con Mercosur

Las salvaguardias previstas en el texto europeo pueden limitar los beneficios esperados y presionar las exportaciones de carne bovina en los primeros años de vigencia.

Por Rafael Motta el 30 de marzo, 2026

Actualizado: 01/04/2026 - 19:23


Después de décadas de negociación, el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur avanza, pero la aprobación de salvaguardas agrícolas encendió una alarma para los exportadores brasileños de carne. La medida permite que el bloque europeo reactive aranceles, en caso de que se produzca un aumento considerado abrupto en las importaciones. 

En la práctica, se trata de un mecanismo de contención dirigido a productos clasificados como “sensibles”. Entre ellos, la carne bovina y de aves. El instrumento señala que el acuerdo no elimina la lógica proteccionista, solo la reorganiza dentro de criterios formales, según explica una reportaje de Estadão. Antes de producir efectos prácticos, el reglamento necesita el aval del Consejo Europeo y su formalización en el Diario Oficial de la UE, pasando a regir solo cuando el acuerdo interino con el Mercosur sea implementado, según información publicada por la CNN

La embajadora de la Unión Europea en Brasil, Marian Schuegraf, comunicó la aprobación de las salvaguardas adicionales a diputados y senadores brasileños del Parlamento del Mercosur (Parlasur). Estos, a su vez, interpretaron el gesto como una señal positiva e indicativa de reducción de la tensión con el Parlamento Europeo. Para la Confederación de la Agricultura y la Ganadería de Brasil (CNA), el mecanismo introduce un criterio automático que puede restringir exportaciones brasileñas con tarifa reducida. La entidad afirma que la iniciativa no estaría alineada con las directrices de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El impacto estimado

La CNA evalúa que, sin ajustes institucionales y coordinación por parte del gobierno brasileño, una parte significativa de los beneficios negociados puede diluirse en los primeros años de vigencia del acuerdo, según Globo. Simulaciones de inteligencia comercial realizadas por la CNA sugieren que las salvaguardas y exigencias accesorias pueden corroer las ganancias de competitividad previstas en el acuerdo. La estimación de pérdida proyectada para el sector de proteína bovina es de 105 millones de euros, solo en el primer año de vigencia del tratado. El monto representa cerca del 25% de las exportaciones brasileñas destinadas a la Unión Europea en 2024, dimensionando el efecto potencial sobre la competitividad del país en el bloque.

En 2024, según el IBGE, el rebaño bovino brasileño alcanzó 238,6 millones de cabezas, consolidando al país como poseedor del mayor rebaño comercial del mundo. El volumen es cerca de tres veces superior al de la Unión Europea, evidenciando la diferencia estructural de escala productiva entre los bloques.

De acuerdo con datos oficiales del gobierno, en 2025 Brasil también superó a Estados Unidos, asumiendo la liderazgo global en la producción de carne bovina. El avance en el último año se produjo tras que el país superara las proyecciones iniciales del mercado. La carne bovina alcanzó ingresos de US$ 18,03 mil millones, un aumento del 40,1%, y crecimiento del 20,9% en el volumen exportado, según datos oficiales compilados por la Asociación Brasileña de las Industrias Exportadoras de Carnes (ABIEC)

En la evaluación del Gobierno Federal, el acuerdo representa una oportunidad estratégica para el agronegocio brasileño. La secretaria de Comercio Exterior del MDIC, Tatiana Prazeres, afirmó que el tratado amplía el acceso a un mercado de alto poder de consumo y puede fortalecer la inserción internacional de la producción nacional. Según ella, el acceso preferencial a la Unión Europea tiende a reforzar la competitividad del sector y generar efectos positivos en las cadenas globales de valor.

Consulte cómo se comparan Brasil y la Unión Europea en escala productiva:

IndicadorBrasilUnión Europea (UE-27)
Rebaño bovino230 a 238 millones de cabezas72 a 74 millones de cabezas
Producción de carne bovina11 a 12,3 millones de toneladas6,4 a 6,8 millones de toneladas
Exportación de carne bovina2,9 a 3,4 millones de toneladas0,6 a 0,8 millones de toneladas
Perfil de la propiedadGrandes extensiones, pastos ampliosPequeñas y medianas explotaciones familiares
Referencias: USDA, ABIEC, Eurostate y IBGE

Los temores europeos detrás de las salvaguardas

La inclusión de salvaguardas agrícolas en el acuerdo refleja preocupaciones recurrentes de productores europeos ante la apertura comercial con el Mercosur. Uno de los temores es la diferencia en los costos de producción entre los bloques, dado que los países sudamericanos operan, en general, con mayor disponibilidad de tierra, clima favorable y una escala productiva más amplia, además de diferencias regulatorias. Esto termina reflejándose en precios más bajos de los productos importados por el bloque, en comparación con los producidos localmente, lo que conlleva a la pérdida de competitividad del sector agrícola europeo, según artículo de la Exame.

Organizaciones del sector agrícola europeo, como la Copa-Cogeca —que representa cooperativas y productores rurales de la Unión Europea, muchos de ellos organizados en pequeñas y medianas explotaciones— alegan lo mismo. Según la entidad, las normas ambientales, sanitarias y de bienestar animal europeas son mucho más rigurosas. En este contexto, parte del sector agrícola europeo defiende mecanismos de salvaguarda para evitar lo que califican como “competencia asimétrica”, en caso de que productos importados se produzcan bajo reglas distintas, tema debatido durante la tramitación del acuerdo en el Parlamento Europeo.

La propia Comisión Europea afirma que el mecanismo de salvaguarda funciona como una “red de seguridad” para los agricultores del bloque en caso de un aumento inesperado de las importaciones agrícolas tras la implementación del acuerdo, permitiendo la reintroducción temporal de aranceles cuando exista riesgo de perturbación significativa del mercado interno.

Entre la protección europea y la adaptación brasileña

El sector también manifiesta preocupación por el aumento de las exigencias ambientales, que, sumadas a las salvaguardas agrícolas, pueden aumentar la incertidumbre jurídica. Ante ese escenario, la CNA defiende que Brasil avance en:

  • Actualización de los instrumentos de defensa comercial, para responder a eventuales distorsiones;
  • Reglamentación de salvaguardas bilaterales, con criterios claros de aplicación;
  • Estructuración de contramedidas, capaces de preservar el valor económico del tratado.

Según la entidad, sin este conjunto de acciones, la liberalización arancelaria negociada con la Unión Europea puede no traducirse en un acceso efectivo al mercado europeo.

Al mismo tiempo, para especialistas, las exigencias del reglamento europeo en el acuerdo UE-Mercosur representan un desafío relevante y una oportunidad. Aunque impliquen costos y ajustes en el corto plazo, pueden impulsar la modernización del sector y fortalecer la reputación del Brasil como proveedor confiable de productos sostenibles, ampliando oportunidades no solo en Europa, sino en otros mercados cada vez más atentos a criterios ambientales y de gobernanza.

Fuentes de referencia:     


Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.